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¿Cada cuánto debes limpiar tu tapete de yoga? Expertos explican cómo evitar bacterias y hongos

El tapete de yoga puede parecer limpio después de una sesión de ejercicio, pero en realidad suele acumular sudor, grasa corporal, polvo y una gran cantidad de microorganismos que no son visibles...

Publicado el 7 agosto 2026 · Redacción La Extra
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El tapete de yoga puede parecer limpio después de una sesión de ejercicio, pero en realidad suele acumular sudor, grasa corporal, polvo y una gran cantidad de microorganismos que no son visibles a simple vista. Debido a que durante la práctica entran en contacto con él las manos, los pies, las piernas e incluso el rostro, mantener una adecuada higiene del mat es una medida importante para reducir el riesgo de infecciones cutáneas.

Especialistas y organismos de salud coinciden en que limpiar regularmente esta superficie no responde únicamente a una cuestión estética o para eliminar malos olores. También forma parte de los cuidados básicos para evitar la proliferación de bacterias, hongos y otros microorganismos que encuentran en la humedad y el calor un ambiente ideal para sobrevivir.

De acuerdo con una guía publicada por Yoga Journal, los tapetes absorben suciedad tanto del cuerpo como del piso donde se utilizan. Por ello, una limpieza superficial con un paño no siempre resulta suficiente para mantenerlos en condiciones óptimas.

Uno de los aspectos más importantes es entender la diferencia entre limpiar y desinfectar. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, limpiar consiste en retirar la suciedad y disminuir la cantidad de gérmenes presentes en una superficie mediante agua, jabón y fricción.

Desinfectar, en cambio, tiene como objetivo eliminar la mayor parte de los microorganismos utilizando productos específicos. Los expertos aclaran que la limpieza siempre debe realizarse antes de la desinfección, ya que la suciedad puede disminuir la eficacia de los desinfectantes.

Aunque estas recomendaciones fueron elaboradas para el cuidado de superficies en el hogar, los principios también son aplicables a objetos de uso frecuente que tienen contacto directo con la piel, como ocurre con los tapetes de yoga.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que la higiene de manos y superficies desempeña un papel fundamental para reducir la transmisión de microorganismos, especialmente en espacios compartidos. Aunque un mat personal no representa el mismo nivel de riesgo que una superficie hospitalaria, las condiciones de humedad, calor y contacto constante favorecen la permanencia de bacterias y hongos.

El riesgo aumenta cuando los tapetes son utilizados por varias personas, como sucede en gimnasios o estudios de yoga. De acuerdo con reportes citados por Yoga Journal, se ha detectado la presencia de bacterias y hongos tanto en mats compartidos como en algunos de uso personal que no reciben una limpieza frecuente.

Estos microorganismos pueden estar relacionados con infecciones comunes de la piel, como el pie de atleta, las tiñas o las verrugas plantares, enfermedades que se transmiten con facilidad en superficies húmedas y de uso colectivo.

Para quienes utilizan un tapete personal en casa, los especialistas recomiendan realizar una limpieza básica después de las sesiones más intensas o cuando el mat quede visiblemente sucio. En la mayoría de los casos basta con emplear agua, jabón suave y un paño limpio para retirar el sudor y la suciedad acumulada.

La desinfección resulta especialmente recomendable cuando el tapete es compartido, después de prácticas con abundante sudor, si la persona presenta alguna infección en la piel o convive con alguien enfermo, así como cuando el mat ha estado en contacto con pisos de gimnasios o espacios públicos de uso intensivo.

Los expertos también recuerdan la importancia de una medida sencilla pero muy efectiva: lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos después de manipular superficies potencialmente contaminadas.

En cuanto al proceso de limpieza, este dependerá del material con el que esté fabricado el tapete y de las instrucciones del fabricante. Sin embargo, existen algunas recomendaciones generales que ayudan a conservarlo en buen estado.

Lo ideal es limpiar ambos lados del mat con un paño humedecido en agua y unas gotas de jabón neutro o detergente suave. Posteriormente, conviene retirar cualquier residuo con otro paño limpio y dejar que el tapete se seque completamente al aire, extendido sobre una superficie. Solo debe enrollarse cuando haya desaparecido toda la humedad, ya que guardarlo mojado favorece la aparición de hongos y malos olores.

Algunas personas utilizan peróxido de hidrógeno para realizar una desinfección ocasional. En estos casos, los CDC recomiendan respetar el tiempo de contacto indicado por el fabricante del producto, ya que rociarlo y secarlo inmediatamente reduce considerablemente su efectividad.

No existe una frecuencia única para limpiar un tapete de yoga, ya que depende del lugar donde se utiliza y de la intensidad de las prácticas. No obstante, existe consenso en realizar una limpieza ligera después de cada sesión intensa, una higiene más profunda al menos una vez al mes y desinfectarlo siempre que haya sido utilizado por varias personas o expuesto a ambientes con mayor riesgo de contaminación.

Además de seguir una rutina de limpieza, los especialistas recomiendan prestar atención a señales como olores persistentes, manchas, humedad retenida o suciedad visible, ya que indican que el tapete necesita una limpieza antes de volver a utilizarse.

Mantener el mat limpio no solo prolonga su vida útil, sino que también contribuye a crear un espacio más seguro e higiénico para la práctica del yoga y otras actividades físicas.