La Noche de Museos se ha convertido en una de las formas más accesibles de acercarse al patrimonio de la Ciudad de México.
Su atractivo está en combinar recintos, recorridos y actividades especiales en horarios que permiten organizar una salida distinta.
Para aprovecharla, conviene revisar la cartelera oficial, confirmar horarios y elegir una zona para evitar traslados innecesarios.
La experiencia mejora cuando se visita con curiosidad: observar la arquitectura, escuchar a los mediadores y relacionar las piezas con la historia del barrio.
La cultura también se construye con visitas constantes y con el cuidado de los espacios que pertenecen a toda la ciudad.
Fuente: Secretaría de Cultura CDMX.

