Con presentaciones en vivo realizadas los días 1 y 2 de julio en el Foro Betsy Pecanins del Centro Cultural Ollin Yoliztli, 29 estudiantes concluyeron su formación como Técnicos Instrumentistas con especialidad en voz, batería, guitarra eléctrica y bajo eléctrico en la Escuela de Música del Rock a la Palabra, adscrita a la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.
Las y los egresados recibieron un certificado con validez oficial expedido por la Secretaría de Educación Pública (SEP), luego de completar un programa académico de cuatro años que combina enseñanza técnica, interpretación musical y creación artística. Como parte de su evaluación final, presentaron conciertos abiertos al público para mostrar los conocimientos adquiridos durante su trayectoria académica.
De acuerdo con la Secretaría de Cultura capitalina, la generación estuvo integrada por diez estudiantes de voz, ocho de batería, siete de guitarra eléctrica y cuatro de bajo eléctrico, quienes ahora podrán desempeñarse profesionalmente como intérpretes, docentes, asesores musicales o incorporarse a proyectos culturales y comunitarios.
El coordinador general de la escuela, Mario Huesca Hernández, destacó que el proceso de formación inicia desde la convocatoria de ingreso e incluye registro, preaudiciones, audiciones y un acompañamiento permanente por parte del cuerpo docente para favorecer la permanencia y conclusión de los estudios. Asimismo, subrayó que la gratuidad del programa representa una oportunidad para que jóvenes desarrollen una carrera profesional sin enfrentar costos de matrícula.
Fundada en 2006 y bajo la dirección del músico, compositor y poeta Guillermo Briseño, la Escuela de Música del Rock a la Palabra se ha consolidado como uno de los pocos espacios públicos del país especializados en la enseñanza profesional del rock. Su modelo educativo busca combinar el dominio técnico de los instrumentos con el desarrollo creativo y la composición original.
No obstante, especialistas en políticas culturales han señalado en distintos análisis que, pese al valor de proyectos como éste, la educación artística pública en México continúa enfrentando retos relacionados con la cobertura, la disponibilidad de espacios de formación especializada y la inserción laboral de los egresados en una industria cultural caracterizada por la competencia y la informalidad.
La propia Secretaría de Cultura informó que cada año, durante el mes de marzo, publica la convocatoria para ingresar a la carrera de Técnico Instrumentista, cuyo proceso contempla registro, preaudición, audición y selección de aspirantes. Este mecanismo busca garantizar que nuevas generaciones accedan a una formación profesional gratuita en música rock.
Con dos décadas de funcionamiento, la Escuela de Música del Rock a la Palabra mantiene su apuesta por fortalecer la formación artística desde el ámbito público. Sin embargo, el impacto de estos programas dependerá también de la continuidad de las políticas culturales, del financiamiento institucional y de la generación de oportunidades profesionales que permitan a los egresados incorporarse al sector creativo en condiciones competitivas.

