EXTRALo urgente, lo útil y lo que prende la conversación.
Medio integrante de la red CMMD
CDMX

Derechos reproductivos y acceso al voto: las preocupaciones que enfrentan las mujeres en EE.UU.

Aunque no existe una iniciativa viable para eliminar el sufragio femenino, organizaciones civiles y especialistas advierten que nuevas restricciones electorales, el retroceso en derechos reproductivos y el auge de discursos conservadores están...

Publicado el 3 julio 2026 · Redacción La Extra
ANÚNCIATE AQUÍEspacio comercial dentro de nota.

La participación política de las mujeres en Estados Unidos enfrenta un escenario de creciente polarización. Si bien el derecho al voto reconocido por la Decimonovena Enmienda de la Constitución permanece vigente y no existe un proceso legislativo con posibilidades reales de derogarlo, diversos cambios legales y tendencias políticas han despertado alertas sobre un posible debilitamiento de las condiciones que garantizan una ciudadanía plena para las mujeres.

Uno de los factores que alimenta esta preocupación es la proliferación en redes sociales del lema «Repeal the 19th» («Derogar la Enmienda 19»), impulsado por sectores de extrema derecha. Aunque la consigna carece de viabilidad jurídica, organizaciones defensoras de derechos humanos consideran que representa una expresión del creciente rechazo hacia la participación política femenina y una estrategia para desacreditar el voto de las mujeres en el debate público.

A este contexto se suman reformas electorales aprobadas en distintos estados que endurecen los requisitos para registrarse y votar, incluyendo normas más estrictas sobre identificación y comprobación de ciudadanía. De acuerdo con la Brennan Center for Justice, estas disposiciones pueden afectar de manera desproporcionada a mujeres con menores ingresos, personas naturalizadas y mujeres que modificaron su apellido por matrimonio o divorcio, al enfrentar mayores obstáculos para acreditar su identidad.

Otro elemento central es la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que, en 2022, anuló el precedente de Roe v. Wade mediante el fallo Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, eliminando la protección constitucional al derecho al aborto. La resolución permitió que numerosos estados establecieran prohibiciones o restricciones severas al acceso a la interrupción del embarazo, situación que organismos como ONU Mujeres y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) han señalado como un retroceso en los derechos humanos de las mujeres.

Especialistas también advierten que el debilitamiento de la Voting Rights Act de 1965, tras diversas resoluciones de la Corte Suprema, ha reducido mecanismos de supervisión destinados a prevenir prácticas discriminatorias en los procesos electorales. Diversas organizaciones sostienen que estas modificaciones impactan particularmente en comunidades afroamericanas y latinas, donde las mujeres desempeñan un papel relevante como electoras y organizadoras comunitarias.

En paralelo, estudios electorales muestran que persiste una marcada brecha de género en las preferencias políticas. En las elecciones recientes, las mujeres han mostrado mayor respaldo hacia candidaturas del Partido Demócrata, mientras que una parte importante de los hombres jóvenes se ha inclinado por opciones vinculadas al movimiento encabezado por Donald Trump. Esta diferencia ha convertido al denominado «voto femenino» en uno de los principales campos de disputa política.

A nivel cultural, investigadores identifican el crecimiento de movimientos como las denominadas «tradwives», que promueven un regreso a los roles tradicionales de género y cuestionan los avances del feminismo contemporáneo. Analistas consideran que este fenómeno se articula con discursos conservadores que buscan redefinir el papel de las mujeres en la esfera pública y familiar, alimentando narrativas que responsabilizan al voto femenino de las derrotas electorales de la derecha.

Aunque actualmente no existe una propuesta con respaldo suficiente para revocar el sufragio femenino en Estados Unidos, organismos internacionales y centros especializados coinciden en que la combinación de restricciones electorales, retrocesos en derechos reproductivos y campañas de deslegitimación política configura un entorno que podría limitar el ejercicio efectivo de los derechos de las mujeres, especialmente entre los sectores más vulnerables.