El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves 8 de enero de 2026 que recibirá en Washington D.C. a la líder opositora venezolana María Corina Machado la próxima semana, en una reunión diplomática que podría redefinir el papel de la oposición en la crisis política de Venezuela. La expectativa provocó reacciones en gobiernos, círculos diplomáticos y grupos de derechos humanos de ambos países.
Trump afirmó estar “impaciente” por saludarla y dijo que sería un “gran honor” si Machado le entregara el Premio Nobel de la Paz, que ella ganó en 2025 por su lucha contra el régimen de Nicolás Maduro.
Un viaje clave en medio de la crisis venezolana
La posible visita de María Corina Machado, de 58 años, se produce en medio de una pugna por el futuro político de Venezuela tras la operación militar estadounidense del 3 de enero en Caracas, que terminó con la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa.
Machado, figura central de la oposición democrática venezolana y premio Nobel, ha manifestado su intención de regresar cuanto antes a Venezuela para convocar elecciones libres y reemplazar al gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, aliada del chavismo.
Trump insiste en diálogo, pero con reservas
En la entrevista con Fox News, Trump dijo que “entiende” que Machado viajará a Washington “en algún momento de la próxima semana” y agregó que está ansioso por verla en la Casa Blanca.
No obstante, durante el fin de semana anterior al anuncio, Trump había cuestionado públicamente el liderazgo de Machado, señalando que “no tiene el apoyo ni el respeto dentro” de Venezuela para liderar una transición efectiva.
Este contraste muestra una relación diplomática compleja: aunque Estados Unidos respalda formalmente a la oposición, algunos sectores de la Casa Blanca han expresado dudas sobre su capacidad de gobernar en un contexto de profundas fracturas internas.
Premio Nobel y simbolismo político
El Premio Nobel de la Paz 2025, otorgado a María Corina Machado por su lucha en defensa de la democracia en Venezuela, se ha convertido en un símbolo de presión internacional sobre el chavismo y una fuente de legitimidad para la oposición.
En recientes declaraciones, Machado sugirió que le gustaría entregar el Nobel al propio Trump como gesto de agradecimiento por la operación que llevó a la captura de Maduro. Trump describió esa idea como un “gran honor”, aunque sin confirmar detalles del gesto.
¿Qué está en juego en la reunión?
La visita —si se concreta— tendrá implicaciones políticas y diplomáticas importantes:
- Relaciones EE.UU.–Venezuela: la reunión podría reforzar el apoyo estadounidense a sectores democráticos, en medio de acusaciones de intervención directa tras la operación militar en Caracas.
- Futuro político venezolano: Machado representa a una parte significativa de la oposición que reivindica elecciones libres y autonomía frente a líderes interinos respaldados desde el exterior.
- Percepción pública: el gesto del Nobel y el encuentro con Trump pueden fortalecer la visibilidad internacional de la oposición, aunque Trump ha manifestado escepticismo respecto a su capacidad de liderazgo.
Analistas internacionales sugieren que la reunión también podría usarse para discutir apoyo económico, reconstrucción y relaciones comerciales, especialmente en sectores como la industria petrolera venezolana, que ha sido un punto de interés estratégico para Washington.
La reunión entre Donald Trump y María Corina Machado prevista para la próxima semana en Washington representa un momento significativo en la compleja relación entre Estados Unidos y Venezuela, marcada por tensiones geopolíticas, disputas sobre legitimidad política y el futuro de la democracia en el país sudamericano. Aunque los detalles concretos del encuentro aún están por definirse, la señal política es clara: se reconoce el papel de la oposición en la etapa actual de transición venezolana.
