El Congreso de la Ciudad de México aprobó reformas para crear un distintivo oficial pet friendly dirigido a establecimientos mercantiles que permitan el acceso de animales de compañía, una medida que busca regular y homologar las condiciones de bienestar, higiene y seguridad en espacios abiertos a mascotas. Aunque la propuesta fue presentada como un avance en materia de protección animal, también abrió cuestionamientos sobre la capacidad de supervisión y la aplicación real de los estándares.
La iniciativa, impulsada por la diputada del PRI, Tania Larios, contempla modificaciones a la Ley de Bienestar Animal y a la Ley de Establecimientos Mercantiles de la Ciudad de México, con el objetivo de otorgar una insignia oficial a negocios que acrediten condiciones adecuadas para recibir mascotas y a sus tutores.
De acuerdo con lo aprobado, los establecimientos interesados deberán cumplir requisitos relacionados con trato digno hacia los animales, condiciones de salubridad homologadas y espacios seguros tanto para mascotas como para clientes. Además, el reconocimiento será de carácter voluntario, por lo que cada negocio decidirá si busca obtener la certificación.
Entre las condiciones establecidas destacan el respeto y cuidado durante la estancia de los animales, la implementación de medidas de higiene y limpieza, así como protocolos de seguridad que reduzcan riesgos dentro de los establecimientos. La propuesta busca evitar que el concepto pet friendly se limite únicamente a permitir el ingreso de mascotas sin criterios mínimos de bienestar animal.
La diputada Tania Larios señaló que la reforma pretende generar estándares claros y verificables para los establecimientos que utilicen esta categoría comercial. Según expuso durante la discusión legislativa, la intención es ofrecer certeza tanto a consumidores como a dueños de mascotas sobre las condiciones en las que operan estos espacios.
Sin embargo, especialistas y sectores comerciales han advertido que uno de los principales desafíos será garantizar la supervisión efectiva del distintivo y evitar que la insignia se convierta únicamente en una herramienta de promoción mercantil sin mecanismos claros de inspección. También persisten dudas sobre la capacidad de las autoridades para verificar permanentemente las condiciones sanitarias y de seguridad.
Otro de los puntos que genera debate es la convivencia entre clientes con mascotas y personas con alergias, temor a animales o necesidades específicas de salud, especialmente en establecimientos cerrados o con alta afluencia. Aunque la reforma plantea lineamientos generales, aún se espera la definición de criterios técnicos y protocolos detallados para la operación de estos espacios.
Con esta aprobación, la Ciudad de México se suma a la tendencia de regulación de espacios pet friendly que ya existe en otras ciudades y países. No obstante, organizaciones animalistas han señalado que el verdadero impacto de la medida dependerá de la vigilancia institucional, la capacitación del personal y el cumplimiento efectivo de las normas por parte de los negocios participantes.

