Ciudad de México.— Con el argumento de atender una situación cotidiana que expone las limitaciones de la infraestructura pública y comercial para las tareas de cuidado, legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) propusieron modificar la Ley de Establecimientos Mercantiles de la Ciudad de México para obligar a determinados establecimientos a contar con al menos un “baño familiar”.
La iniciativa fue presentada por la diputada Rebeca Peralta León, con el respaldo de los legisladores Jesús Sesma Suárez y Manuel Talayero Pariente, durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso capitalino. El planteamiento busca modificar la Fracción XVI del Apartado A del Artículo 10 de dicha legislación. Congreso de la Ciudad de México
De acuerdo con la propuesta, los establecimientos mercantiles que actualmente tienen la obligación de disponer de sanitarios deberán contar también con, al menos, un espacio destinado al uso de niñas y niños acompañados por madres, padres, personas tutoras o cuidadoras. El objetivo es reducir situaciones en las que el acompañante debe elegir entre ingresar a un sanitario destinado a mujeres u hombres o dejar al menor sin asistencia.
Peralta León sostuvo que la problemática adquiere particular relevancia en lugares de uso cotidiano como restaurantes, cines, centros comerciales y otros establecimientos, donde niñas y niños pueden requerir apoyo para desplazarse, asearse o utilizar los servicios sanitarios. La legisladora consideró que estas circunstancias deben ser contempladas por la infraestructura de los espacios mercantiles.
La propuesta establece que los baños familiares deberán incorporar cambiadores para bebés, además de condiciones adecuadas de privacidad, seguridad, higiene y accesibilidad. Con ello, el planteamiento pretende que el diseño de los establecimientos considere no sólo el uso individual de los sanitarios, sino también las necesidades derivadas del cuidado de menores.
Uno de los argumentos centrales de la iniciativa es que las responsabilidades de crianza y cuidado no corresponden exclusivamente a las mujeres. Desde esta perspectiva, la falta de espacios familiares puede convertirse en una barrera para que los padres participen activamente en el cuidado de sus hijas e hijos, particularmente cuando éstos requieren asistencia dentro de un sanitario.
El planteamiento también incorpora la situación de niñas y niños con discapacidad, quienes pueden necesitar acompañamiento independientemente de su edad. En esos casos, señalaron los promoventes, la accesibilidad debe considerar no sólo las características físicas del espacio, sino la posibilidad de que una persona cuidadora pueda asistir al menor sin enfrentar obstáculos derivados de la separación convencional entre sanitarios para hombres y mujeres.
Más allá del debate sobre la pertinencia de establecer una nueva obligación para los establecimientos mercantiles, la propuesta abre una discusión sobre los costos, dimensiones, criterios técnicos y mecanismos de supervisión que implicaría su eventual aplicación. Estos aspectos serán relevantes durante el análisis legislativo, particularmente para evitar que la medida quede limitada a una disposición normativa sin condiciones claras para su cumplimiento.
La iniciativa fue turnada por la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México a la Comisión de Administración Pública Local, instancia que deberá analizarla y, en su caso, elaborar el dictamen correspondiente. Por ahora, se trata de una propuesta legislativa y no de una obligación vigente para los establecimientos capitalinos.
El debate legislativo deberá determinar, entre otros aspectos, qué establecimientos estarían sujetos a la medida, cuáles serían las características mínimas de los espacios y cómo se verificaría su cumplimiento. De aprobarse, los llamados baños familiares representarían un cambio en los criterios de infraestructura vinculados con las tareas de cuidado en espacios comerciales de la capital.

