La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acordó continuar con el paro indefinido y las movilizaciones que mantiene desde el 25 de mayo de 2026, luego de realizar una consulta interna entre sus bases sindicales. La decisión ratifica la permanencia de las protestas tanto en Oaxaca como en la Ciudad de México y anticipa nuevas acciones de presión en los próximos días.
De acuerdo con los resultados difundidos por la dirigencia sindical, 12 mil 294 trabajadores de la educación votaron a favor de mantener la jornada de lucha, mientras que 7 mil 521 se pronunciaron por concentrar los esfuerzos únicamente en la capital del país. La votación reflejó una mayoría favorable a sostener el esquema de movilización en ambas entidades.
La CNTE informó que aproximadamente el 80 por ciento de sus militantes permanece en Oaxaca, mientras que el 20 por ciento continúa participando en las protestas instaladas en la Ciudad de México. Esta distribución busca mantener presencia simultánea en los dos principales frentes de presión política y social del movimiento.
Al cierre del quinto día de movilizaciones, el magisterio disidente realizó bloqueos en diversos puntos estratégicos de Oaxaca. Entre las acciones reportadas destacan cierres en las casetas de peaje de San Pablo Huitzo, sobre la autopista Oaxaca-Cuacnopalan, y de Barranca Larga, en la vía que conecta con la región de la Costa.
Asimismo, integrantes de la Sección 22 efectuaron protestas en instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) ubicadas en Santa María El Tule y realizaron acciones en el Aeropuerto Internacional de Oaxaca de Juárez, generando afectaciones temporales a la movilidad y a diversos servicios en la entidad.
Las principales demandas del movimiento incluyen la reinstalación de una mesa de negociación con la presidenta Claudia Sheinbaum, así como la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y de la reforma educativa impulsada en 2013. El sindicato sostiene que dichas disposiciones han afectado las condiciones laborales, salariales y de jubilación del magisterio.
La continuidad del paro ocurre en un contexto de tensión entre la CNTE y el Gobierno federal. Aunque las autoridades han reiterado su disposición al diálogo institucional, hasta el momento no se han anunciado acuerdos que permitan destrabar el conflicto ni una ruta clara para atender las exigencias centrales del movimiento.
Especialistas en temas laborales y educativos han advertido que la prolongación de las protestas podría generar mayores afectaciones a la actividad escolar, económica y de movilidad en las entidades involucradas. Sin embargo, la consulta interna demuestra que una parte significativa de la base sindical considera insuficientes las respuestas gubernamentales presentadas hasta ahora.
Con esta resolución, la Sección 22 confirma que no levantará el paro ni modificará sustancialmente su estrategia de movilización en el corto plazo, manteniendo la presión sobre las autoridades federales mientras busca reactivar las negociaciones y obtener respuestas concretas a sus demandas históricas.

